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2019-08-10    00:07:40

LIBERTAD HECHA PALABRA

La literatura afroamericana de la segunda mitad del siglo XX está indisolublemente relacionada con los nombres de Maya Angelou (1928-2014), Toni Morrison (1931-2019) y Alice Walker (1944), tres escritoras que con su obra contribuyeron a cambiar el rostro de Estados Unidos, en medio de la efervescencia de los años 60 y 70, marcada por el triunfo de la lucha por los derechos civiles (1955-1968), las protestas contra la guerra en Vietnam y el movimiento feminista de segunda ola.

Las tres tienen en común mucho más que el color de su piel o su pasión por la literatura, las une el dolor de un pasado que en ellas siempre será presente; su lucha por pertenecer, pero también la apuesta por la palabra como un instrumento liberador y de esperanza en un futuro promisorio, donde racismo, discriminación, opresión, persecución, violencia o muerte dejen de ser una constante.

Son mujeres de lucha, de principios, de causas; provienen de familias con más o menos precariedades que lejos de limitarlas las impulsaron a rebelarse contra el status que les confería toda una época. Maya y Alice vienen además de traumas familiares, de episodios de violación, una, y de violencia familiar la otra, que las sacudieron desde pequeñas y les dieron la fortaleza de guerreras que habrán de exhibir el resto de sus días.

MAYA ANGELOU, UNA AFROAMERICANA RENACENTISTA

Escritora, poeta, cantante, actriz, productora, bailarina, cocinera y hasta prostituta, la defensora de los derechos civiles Maya Angelou nació el 4 de abril de 1928, en San Luis Misuri, Estados Unidos. Participó en numerosos musicales, obras de teatro, películas y programas de televisión; publicó siete autobiografías, tres libros de ensayos y varios de poesía.

Su libro más popular y que resultó vital para la minoría afroamericana, por convertirse en un foro para informar sobre la triste condición de su raza, exponer los detalles de su lucha y promover una sociedad más justa, es I know why the caged bird sings, de 1969, en el que recuperó su traumática infancia, cuando a los ocho años fue violada por el novio de su madre, quien, aunque fue detenido, quedó libre solo para ser asesinado días después. El suceso generó gran confusión en la pequeña, quien dejó de hablar por casi cinco años, sintiéndose culpable de esa muerte.

Se dice que en esta etapa de silencio, Maya desarrolló su memoria, su amor por los libros y la literatura, y por escuchar el mundo que la rodeaba de la mano de su abuela y de una maestra que la ayudó a volver a hablar y a conocer a autores como Charles Dickens o Edgar Allan Poe, que después influyeron en su vida y la acercaron a otras feministas de raza negra como Frances Harper.

Tenía 17 años cuando dejó sus estudios y ejerció cualquier cantidad de oficios para mantener a su hijo, desde prostituta hasta regente de un burdel. Hacia 1950 se casó con un músico griego, relación que no duró mucho, pero para entonces, su carrera se había encaminado al espectáculo y una gira por 22 países de Europa la llevó a conocer a James Baldwin, icono de la literatura negra, quien influyó en que se involucrara en la defensa de los derechos civiles, en cuya lucha conoció a Martin Luther King, Malcolm X y Nelson Mandela.

Fue a finales de los años 60 y principios de los 70 que refrendó su compromiso con la defensa de los derechos civiles y escribió I know why the caged bird sings, que fue nominado para el National Book Award de 1974.

A Angelou, quien obtuvo una nominación al Premio Pulitzer, tres a los Grammy y más de medio centenar de títulos honoríficos, se le considera una mujer renacentista por la cantidad de habilidades que cultivó, también se le califica como una testigo excepcional de su tiempo, que supo transformar sus vivencias en una experiencia colectiva y universal. Forma parte de ese selecto grupo de escritoras de color, en el que también figuran Morrison y Walker, que lograron abandonar la marginalidad para protagonizar y modelar la tradición literaria en la que se inscriben.

CONGRUENCIA Y COMPROMISO

La historia de Toni Morrison, nacida en Lorain, Ohaio, en 1931, es quizá la menos dramática de las tres, pues creció en el seno de una familia trabajadora, donde no hubo mayor trauma que el de una época en la que las dificultades económicas derivadas de la Gran depresión del 29 hicieron más difíciles las condiciones para todos, en especial para los afroamericanos, con sus propias luchas en defensa de los derechos civiles y contra la discriminación y el racismo.

Morrison, quien estudió Filología inglesa, asumió su papel histórico desde pequeña cuando aún contra la voluntad de su padre decidió hacer estudios; también desde las aulas de universidades como la de Howard y Cornell, desde la sureña de Texas, la estatal de Nueva York en Albany o la de Princeton, pero también desde su literatura con obras que dieron testimonio de la vida de la población negra en Estados Unidos, especialmente de las mujeres que, como ella, seguían sufriendo discriminación de todo tipo y hasta violencia.

También como editora de Random House, donde dio gran impulso a la literatura afroamericana, a la que se suma su obra, que despunta con The Bluest Eyes y que cabalga siempre en ascenso hasta El origen de los otros, un libro de ensayos que recopila algunas de sus exploraciones más importantes sobre la identidad racial y el odio a los otros convertido en autodesprecio.

Morrison, fallecida este 5 de agosto, también fue miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras y del Consejo Nacional de las Artes, tribunas desde donde también hizo de la palabra un instrumento liberador. Ganadora de importantes premios como el Pulitzer, el National Book Award y el Nobel de Literatura 1993 (la primera mujer afroamericana en recibirlo), Morrison ha dejado honda huella que seguirá marcando los destinos de sus lectores.

El DOLOR VUELTO CONCIENCIA SOCIAL

Alice Walker nació en Georgia, el 9 de febrero de 1944. Por sus venas corre sangre cherokee, escocesa e irlandesa, y un pasado esclavo. Se sabe que su vida fue marcada por la conflictiva relación que tuvo con su machista padre y la ceguera de un ojo que le provocó uno de sus hermanos cuando ella tenía escasos ocho años. Para la familia se trató de un accidente, para ella, fue un acto deliberado que cambió su vida, pues la hizo crecer sintiéndose fea y siendo discriminada.

Esa herida, ha dicho ella misma, la marginó, pero también le dio la conciencia para escribir sobre diversidad de temas sociales, políticos, económicos, etcétera, siempre desde la inquietud de conocer cómo y por qué cambian las personas. En los años 60, la lucha por la defensa de los derechos civiles también despertó su activismo, inspirado en algunos de sus profesores donde realizó sus estudios. En esa época conoció además a Mel Leventhal, un activista con quien estuvo casada entre 1967 y 1976, lapso durante el cual nació su hija Rebecca Walker, también activista y escritora, con quien, sin embargo, no mantiene una buena relación.

Walker, quien años después de su separación se declaró abiertamente bisexual y defensora de la diversidad sexual, étnica o racial, es una figura respetada entre la comunidad política liberal, por el apoyo a visiones consideradas impopulares, implicándose a favor de causas como la ambiental o la feminista, y en ese sentido, contra la mutilación genital femenina, e incluso contra el bloqueo económico a Cuba.

Como escritora ha publicado novelas, ensayos, relatos o libros de poemas, centrados siempre en las luchas afroamericanas, en especial de las mujeres, siendo a la vez testigo del papel que éstas han jugado en la cultura y la historia de su país. Entre lo más conocido de su producción está El color púrpura, novela que se convirtió en best-seller y que llegó a la pantalla grande dirigida por Steven Spielberg y a Broadway, en versiones adaptadas por ella misma.

La historia, ambientada a principios del siglo XX, narra la vida de una chica afroamericana de 14 años que es embarazada por el padre y luego vendida en matrimonio a otro hombre de color que continuará el maltrato sistemático, ahora aceptado bajo el manto del matrimonio. La novela ganó el Premio Pulitzer y la cinta también tuvo gran éxito, fue multi nominada al Oscar y el mayor de los premios, una gran visibilización de este tipo de esclavitud.




NTX/MCV/LIT19


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