Cargando el contenido...

2020-03-23    12:31:26

LITORAL: Voz original

Romper la homogeneización

Uno de los factores que más ha perjudicado a las lenguas originarias ha sido la visión de contar con una nación única, mestiza e integrada, pues esa idea aplicada para la formación del México del siglo XX, surgida de la Revolución Mexicana, significó llevar a todos los terrenos la homogeneización de la lengua de los mexicanos. El español, puede entenderse, fue el elegido, el beneficiado.

      Ya en el siglo XXI se ha tomado más conciencia de lo anterior y una de las muchas iniciativas que han buscado romper con esa idea es la emprendida por el Premio CaSa de Creación Literaria, que en 2011 empezó a entregar el reconocimiento en zapoteco y que con el paso de los años se ha extendido a otros idiomas que se hablan en el estado de Oaxaca, el más diverso del país en el rubro.

      A partir de entonces, cada año el mencionado premio reconocen a quienes practican la literatura en alguna de las lenguas originarias de Oaxaca, sea zapoteco, mixteco, mixe, zoque, mazateco, chinanteco y amuzgo. El fin es preservar, pero más que nada difundir la variedad lingüística y cultural para que permanezca y no se pierda. Con ese fin, Amigos de Editorial Calamus, la Secretaría de Cultura federal, la Dirección General de Culturas Populares, el gobierno del Estado de Oaxaca y el Centro de las Artes de San Agustín (CaSa) publicaron una antología de los ganadores del mencionado premio.

      El volumen de 101 páginas, titulado Premios CaSa. Poesía. 2011-2015 reúne un grupo de poemas en su lengua originaria y español de los ganadores del galardón en esos años, correspondiendo a Pergentino José Ruiz, Esteban Ríos Cruz, Eleazar García Ortega, Claudia Guerra y Elvis Guerra López, todos ellos hablantes del zapoteco.

      Los poemas reunidos son una paleta de múltiples colores, tonos y temas, así como una muestra de diferentes formas y modos de la poesía, demostrando cada uno de sus autores que cuenta con una voz propia dentro del quehacer poético, una sensibilidad que lo mismo aborda temáticas de la vida diaria, como universales y atemporales. En la publicación se pueden encontrar estructuras cercanas a las clásicas que el verso libre e incluso haikus.

      La edición bilingüe reúne los poemas de Pergentino José Ruiz (1981) titulados “Flor de Zarzamora”, “Haikus”, “Poemas”, “Brote de Platanera”, “La jícara”, “Pájaros que hablan el zapoteco”, “La espera”, “Las palabras”, “Flor y hoja”, “Una ventana”, “El jilguero”, “En el camino de la cucaracha”, “El canto del búho” y “Fuego”.

      Esteban Ríos Cruz (1962) participa con “La costra del silencio”, compuesto por “II Antes que la mano del tiempo”, “III En el despertar de los tiempos”, “IV Nada existe puro e intacto”, “V He leído con paciencia”, “VI Me sumerjo en aguas cristalinas”, “VII Esta sed de ser pez y no mutismo del río”, “VIII Un día fui un patito grande”, “IX Tomo el barro de los recuerdos” y “X Sentado a la orilla del camino”, así como “Unas palabras al viento”.

      De Eleazar García Ortega (1952) se recogen “Sol humeante”, “Extraño mi tierra”, “Espejo”, “La red que me abrazó”, “Desapareciste”, “Mi pedimento”, “El hilo alimenticio”, “Quién te bautizó con el nombre de maguey”, “Premoniciones” y “Sólo fuimos un sueño”.

      De Claudia Guerra Castillo (1981) se disfrutan “Lo que fue un sueño”, “Silencio de los labios”, “Germinan los sueños”, “Con nubes de noches”, “Tema: la sinopsis de un viceversa familiar”, “La casa de los ebrios”, “Imaginar un segundo Quetzalcóatl”, “Nahua-Mari”, “Soñar con la muerte”, “Tú”, “Soy una tortuga” y “El canto inédito del cuerno”.

      Por último, de Elvis Guerra López (1993) se pueden leer “Buscarás”, “Abanico de luciérnagas”, “Sueño efímero”, “Duerme”, “Algo falta” e “Infantes”.




NTX/RML/LIT19


4