Cargando el contenido...

2020-03-23    14:38:43

LITORAL: Desde el librero

Un nuevo ensayo

En general se tiene aceptado que un ensayo nace a partir de muchas lecturas, reflexiones ortodoxas y no ortodoxas, mucha observación y la escritura apropiada para mostrar ese nuevo camino sobre algún tema, hecho o personajes. Por lo tanto, son muy variadas las temáticas a las que se acerca el ensayo, que no debe ser concluyente, simplemente emitir esa una nueva mirada.

      Existen, por supuesto, quienes dedican varios ensayos a un tema, pues las aproximaciones no tienen límite. También es entendible que con el paso del tiempo y de un autor a otro, los ensayos cambien en temas y formas. Así se puede ver con el volumen Punto ciego, editado por la Dirección de Literatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que reúne una serie de textos del género del autor poblano Diego Casas Rosas.

      En su contraportada, la publicación de 98 páginas indica en voz de Carmina Estrada que “según G. K. Chesterton, el ensayo literario es, desde su nombre, ´un salto en la oscuridad´, un experimento”. En el volumen, Diego Casas se acerca a los objetos de los temas que ha elegido desde una mirada novedosa, sencilla y hasta muy lejos de la ortodoxia.

      Lo hace de una manera fresca, con una redacción que atraviesa la vivencia personal, la literatura y la irreverencia. En el fondo, los 20 textos que componen el libro tienen su cimiento en la mirada, en la observación, en una reflexión sobre ese poder que tiene el ser humano y que puede ser el principio de la deducción, de la elucubración y de encontrar o al menos acercarse a una verdad.

      Pero él lo hace desde una base que puede resultar inverosímil para algunos, y así lo muestra, por ejemplo, en el primero de sus ensayos, que el libro titula como “Durante años me dedique a visitar salas de chat…”, del que se pueden deducir ideas sobre la mirada, la observación o la vista desde le pornografía, o más exactamente, de quien tiene la costumbre de saber de ella.

      Asimismo, no son pocos los textos en los que el beneficiado en 2014 del Programa de Estímulo a la Creación y el Desarrollo Artístico de Puebla, en el área de ensayo, y al año siguiente ganador del Primer Premio de Ensayo en el concurso de Punto de Partida, se refiere a la ceguera como un medio para ver, para observar más o ser consciente de lo que las personas con mirada intacta no son capaces de observar.

      Diego Casas va tejiendo sus textos con una redacción que facilita su lectura, fuera de citas de eruditos de todos los rincones del mundo y de todas las épocas de la historia. Es un punto de vista personal, sustentado en sus conocimientos sin mostrarlos a primera vista, de tal manera que resultan de lectura ágil, atractiva incluso para quienes no tienen el hábito de la lectura y todavía menos de leer ensayos. Sin otra intención más que la literal, los 20 textos son un buen acercamiento para los jóvenes al ensayo.

      Otra característica de los ensayos integrados en Punto ciego es que su tiempo el actual y su espacio México, y más precisamente Puebla, donde el autor nació, creció, hizo sus estudios y descubrió y ha desarrollado su vocación literaria. Por ello, en sus observaciones se muestra acucioso sobre las costumbres y riquezas que tienen los habitantes de la capital del estado, en los que reconoce bondades y señala faltas. Todo en bien de los textos y del lector.




NTX/RML/LIT19


8