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2020-04-05    12:31:25

LITORAL: Desde el librero

Poesía pegada a la piel y a sus heridas, Anatomía del fracaso

La poesía de Daniel Miranda Terrés (Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, 1988) en Anatomía del fracaso es una advertencia para que no nos confiemos y sepamos que en la vida por la que atraviesa cualquiera, el mismo lector, también existen momentos que se viven en la oscuridad, densos, a los que hay que enfrentar. Los poetas pueden cantar a las mañanas, a las gotas de agua que sorprenden y hasta tienen una musicalidad que llena nuestros sentidos.

      Sin embargo, con su libro, ganador en 2015 del Premio Nacional de Poesía Bartolomé Delgado, el autor egresado del Diplomado en Creación Literaria del Instituto Nacional de Bellas Artes advierte que la poesía también se puede ocupar de las heridas que ha aceptado el cuerpo humano a través de los años, de las experiencias, de la vida diaria que a cada quien le ha tocado vivir.

      En la contraportada del volumen publicado por el Gobierno del Estado de Sonora, el Instituto Sonorense de Cultura y la Secretaría de Cultura federal, Maira Colín anota que en Anatomía del fracaso, Miranda Terrés “apela al cuerpo herido, a su dolor, a su impotencia”, sin perder de vista aquellas pequeñas cosas que “nos mantienen sobre el horizonte”.

      A través de los poemas publicados en esta obra de 97 páginas —una edición que demuestra que la belleza, lo bien cuidado, lo selectamente elegido, también se encuentra en la sencillez— “se devela un yo que, finalmente, pertenece a su cuerpo, y que está dispuesto a consagrarse por entero a él”, anota la narradora, ensayista y poeta nacida en 1978 en la Ciudad de México.

      Pero no se trata de cualquier cuerpo el que nos va entregando el poeta, es uno en el que las marcas de la batalla están a flor de piel. Así, en el poemario dividido en cuatro segmentos, Corazón, Pulmones, Hígado y Síndrome de Cotard, el autor nos recuerda que “Pronto no habrá más que silencio / en el lado izquierdo del pecho”, o que “En esta llanura que es tu pecho / Aquí es donde la lluvia / ha apagado el fuego / de tu voz”.

      Esas experiencias, que empiezan desde la infancia y se van acumulando con los días, crean sensaciones, estados de ánimo, que posteriormente se habrán de volver voces que nos dicen que “El dolor es un barco / que atraviesa el viejo mar de tu cuerpo / Los días: marineros muertos”. El lenguaje es directo, capaz de generar imágenes que impactan en el lector.

      La vida, pues, también está tejida con los momentos, con una historia personal que descubre lo que muchos no quieren ver: la sombra oscura que hay detrás de un árbol en un día soleado, las huellas gastadas de los pasos de quien camina con la mirada hacia el frente, hacia el horizonte, o más simple: que a un inicio siempre le espera un final, algo que es inevitable y también es válido cantarle, enunciarlo para no evadirlo. Así lo advierte el poeta desde el título de su libro.

      Daniel Miranda Terrés también ha sido galardonado con el Premio Nacional de Poesía Clemencia Isaura por su ópera prima Pan: el dios del miedo, y sus poemas aparecen constantemente en revistas y otras publicaciones. Ha sido invitado a participar en el V Festival Latinoamericano de Poesía Joven Amílcar Colocho, que se realizó en la República de El Salvador. Anatomía del fracaso es una publicación de 2016.




NTX/RML/LIT19


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