Cargando el contenido...

2020-05-10    13:32:06

LITORAL: Tinta fresca

Las satisfacciones de ilustrar libros infantiles y juveniles

Creador de una sólida trayectoria nacional, que le ha llevado a traspasar las fronteras nacionales, de tal suerte que su trabajo ha atraído la mirada internacional, donde ya cuenta con trabajos publicados, en particular en el mercado europeo, Israel Barrón, (Pachuca, Hidalgo, 1974) es un ilustrador que se caracteriza por trasladar sus alegorías visuales a libros de lectura para niñas, niños y jóvenes con un sello propio, que le identifica.

      Formado dentro de las artes plásticas, no en el diseño gráfico o carreras similares, por lo que su desempeño al inicio de su trayectoria se desenvolvió en la pintura y la exposición en galerías, cuenta a Litoral que llegó a la ilustración de una manera fortuita, gracias a una invitación del sitio donde trabajaba, el Instituto Veracruzano de Cultura, para realizar algunos trabajos, primero de carteles, trípticos y cosas así, para promocionar las actividades culturales que se organizaban.

      Posteriormente llegaron las invitaciones para trasladar su trabajo a la ilustración de libros infantiles, lo que no fue fácil porque no tenía esa formación y su labor fue más bien intuitiva, pero no diferente porque la pintura que hacía tenía un perfil lúdico, lo que le facilitó esta nueva faceta profesional. Durante un tiempo desempeñó ambas disciplinas, pero desde unos años para acá ya lo hace de tiempo completo en las ediciones infantiles y juveniles.

      Ese primer proyecto fue con el libro del Fondo de Cultura Económica titulado El cuaderno de las pesadillas, al que le dedicó casi un año, pero cuyos resultados le demostraron que sí podía desarrollar una ruta propia en esta nueva profesión, con resultados positivos. Ese salto a la ilustración coincidió con un bache en el que se encontró como pintor, lo que facilitó las cosas, cuenta.

      Pero además le gustó mucho, porque vio que era un público distinto, al que también accedían los padres que compran esos libros para sus hijas e hijos y quienes también aprecian y disfrutan de su trabajo. Entendió entonces que había que responder a ese compromiso exigente con profesionalismo.

      Además, el trabajo que ahora hace es similar al que realizaba con la pintura, es decir, utiliza las mismas técnicas, pinceles y elabora muchos bocetos antes de llegar al trabajo final. También descubrió que debía trabajar en equipo, con gente profesional con la cual enriquece sus conocimientos y sabe que debe de cumplir estándares de calidad. Lo que cambia es que sus ideas ahora deben partir, inspirarse, de la interpretación que haga a un texto, al cuento o la novela escrita por alguien.

      En la actualidad la mayor parte de su trabajo de ilustración lo dedica a los libros infantiles y en segundo lugar de textos para adolescentes, que son dos ámbitos distintos, porque en el primer es primordial la ilustración, ya que funciona mucho para atrapar la atención del lector, mientras que el segundo es más de acompañamiento de la novela. Además, el público infantil es mucho más exigente, porque si su atención, su interés no queda atrapado en las primeras páginas lo más seguro es que lo deje a un lado, Y cuando le convence, regresará a él constantemente.

      Este tipo de libros, y con ellos las ilustraciones, se vuelven muy interactivos con la niña o el niño, que es algo extraordinario, fascinante, porque de lo que se trata es de formar lectores y también amantes de las artes plásticas. Al respecto, menciona que en un caso reciente los responsables de un libro de texto que ilustró le comentaron que les había gustado que había tomado muy en serio a los posibles lectores, que no había hecho su trabajo por cumplir con el compromiso, sino que había tenido toda la seriedad que merecía, lo que significaba que seguramente se abría la posibilidad de formar nuevos lectores.

      Anota que en días anteriores terminó las ilustraciones para el libro del autor de literatura infantil Jairo Buitrago, que publicará la editorial colombiana Panamericana, y que posiblemente salga a la venta pasando la cuarentena, mientras que actualmente realiza los bocetos para dos volúmenes de El Naranjo, y recientemente recibió la invitación para ilustrar uno de una editorial italiana, con la que ya había hecho un proyecto antes.

      Se trata de una editorial que ha mantenido el gusto por trasladar libros infantiles mexicanos para su mercado, lo que le ha mantenido ocupado en estos días de confinamiento, si bien su trabajo normalmente exige que se dedique a trabajar dentro de su taller, finaliza.




NTX/RML/LIT19


23